Llegas a ese coctail, donde están muchas de las personas que necesitas conocer para que sean los potenciales aliados en tus planes. El salón está repleto. Se oye el murmullo de decenas de conversaciones. Abres la puerta; caminas y empiezan a sudarte las manos. Miras a un lado y otro. Grupos de dos, tres y mas personas en amenas conversaciones.
Ellos ….y del otro lado, tu, que no sabes como introducirte. ¿Y entonces, ¿Cómo empiezas?.
Dominar el arte de conversar es un aspecto que suma. Es una herramienta útil y necesaria en los diversos aspectos de nuestra vida.
Hay quienes tienen innata esta habilidad, mientras que otros necesitan trabajarla.
A pesar de haber trabajado en medios de comunicación por 30 años y que hablar frente a cámaras llegó a ser para mi un acto tan natural, como el de cepillarme los dientes, no tenía la misma destreza para introducirme en grupos.
Usualmente esperaba que la gente se acercara a mi, para empezar una conversación, hasta que entendí que con esa actitud, estaba poniendo en manos de otros, muchas posibilidades que yo necesitaba materializar.
Con la práctica y observando a los “conversadores”, aprendí a desarrollar una serie de tips que me dieron resultado y permitieron que pudiera cerrar negocios, conocer gente interesante y gestar mejores relaciones personales:

Empieza por hablar de temas triviales: Puedes referirte a el espectacular montaje del evento, al clima, temas que puedan ir dando paso a otros mas profundos y que en caso de que no haya química, entre la/s persona/s y tu pueda diluirse con la misma rapidez con que empezó para que sigas circulando.
Ofrece un cumplido: uno de los mejores recursos para iniciar una conversación, es con un halago. Abre opciones para continuar hablando con una emoción agradable. Trata de que el mismo sea específico y real. (Ej: Tienes un timbre de voz muy agradable”. Y no se te ocurra decirlo a quien evidentemente no lo tiene )..esto abre la posibilidad de expandir el comentario y que fluya de forma amena el diálogo.
Evita los temas “neurálgicos”: Hay gente que es muy apasionada sobre estos temas. Por lo que no se te ocurra mencionar tendencias Políticas, religión, equipos deportivos rivales y otros temas similares, porque tu intención es atraer personas, no lanzar un “bombazo”que propicie conflictos.
Escucha… Haz Preguntas: Un maestro en el arte de la buena conversación es quien está interesado en conocer sobre la persona con quien interactúa. No quieras impresionar con monólogos sobre tu experiencia o bienes, formular preguntas (que no sean personales) evidencia interés. A todos nos agrada la sensación de una escucha empática.
Reconoce cuando hacer el “relevo” de la conversación: Mientras escuchas a quien expone y formulas preguntas relacionadas al tema, cuando sientas que el ritmo de la conversación cae, puedes orientarla tu. A mi me funciona, contar alguna una anécdota personal , ( cosas orientadas al momento, como: lo que me pasó cuando entré a una fiesta donde no estaba invitada, por entrar a un salón equivocado) temas que amplíen la posibilidad de que el momento fluya de modo agradable.
No te estaciones: No te detengas toda la jornada con un solo grupo (a menos que hayas ido por un objetivo específico. Si fuiste a conocer a X persona, pudiste acceder a ella y propiciaste una conversación interesante, tienes la opción de permanecer hasta que tu instinto te manifieste que es hora de partir. Aunque lo conveniente es que durante la actividad, circules por dos o mas grupos para que puedas aprovechar y hacer nuevas relaciones.
Siempre busca la opción del contacto: Asegúrate de llegar con un buen paquete de tus tarjetas profesionales. La idea es que saques provecho del networking y que sumes aliados personales y profesionales a tus proyectos.
No se te ocurra dejar tus datos en un papelito o servilleta, que además de evidenciar falta de formalidad, son fácilmente desechables.
Es oportuno que las relaciones que quieras continuar , un par de días después le escribas un mail, comentándole lo agradable del encuentro y apertura para nuevos encuentros.
Estos son solo siete tips que podríamos seguir ampliando, son fácilmente aplicables durante el desarrollo cualquier modalidad de conversación, ya sea en un ambiente social o Profesional.
La habilidad se desarrolla con la práctica, así que la próxima vez que tengas la oportunidad, aprovéchala y recuerda: Inicia simple, disfruta el proceso, deja que el ritmo fluya, para que comiences a beneficiarte de las productivas y sustanciosas oportunidades que ofrecen las ricas conversaciones .