¡Los tipos de oradores que nadie quiere escuchar!

 

1. “El Obtuso”: El comunicador que usa un lenguaje denso, técnico por lo que permanece en un trono distante de su audiencia. Uno termina con una gran interrogante: ¿Qué fue lo que dijo?

2. “El Protagonista”: Pareciera un personaje sacado de alguna obra de teatro. Se rige por un guión que se aprende de memoria, sus movimientos “perfectos” van a la par de su interpretación. Es enemigo de la improvisación (no puede) y el público que es muy perceptivo, no llega a conectar con nuestro “protagonista” quien usa el “yo” con tanta frecuencia que pareciera no conocer el “nosotros”

3. “El Tornado”: Habla sin detenerse, empieza con una historia que hilvanó con otra y la audiencia perdida, no termina de encontrar el sentido. Es muy difícil seguirle el hilo y en medio de tanta “información” es difícil discernir cual es el foco del mensaje. Escuchar un discurso de “el tornado” te deja con la sensación de que ha arrasado con todo (incluyendo tu tolerancia).

4. “La Negativa”: Todo está mal (menos ella). Lo mejor es sentarse en la última fila, para que no vayas a caer noqueada en su lucha sin final. No se te ocurra preguntar, porque siempre está a la defensiva y suele tomarse personal cualquier comentario. De sus intervenciones, sales agotado o deprimida. El final de su discurso, suele parecerse a un episodio tomado del Apocalipsis.

5. El “Des-graciado” Humorista: El cree que la mejor manera de llamar la atención es con bromas, chistes, ironías… el tema es, que el auditorio no termina de encontrarle la gracia. Parece no entender que lo que sobre abunda, daña, y cuando estas frente a él, te preguntas si estás frente a un orador intentando compartir un mensaje o dentro de un concurso de Club de Comedia

6. “El Congelador”: Más frío que el agua en Alaska. Habla en vez de comunicar. No mira, parpadea. Gesticula el mínimo. Pareciera que en vez de sangre por sus venas circula hielo. Cuando te toca un orador al estilo de “El Congelador”… protégete, que el tiempo parece detenerse mientras el “recita” su discurso.

7. “El Acartonado”: Su contenido poético va estrechamente combinado a sus gestos estereotipados. Cabellos perfectos, vestuario planchado… nada está fuera de lugar. Solo él, que olvidó que la perfección no existe y que los seres humanos valoramos la autenticidad y naturalidad, que nos hacen conectar con los demás.

 

Ahora que conoces esta lista, ¿qué puedes hacer con esta información?

Evitar caer en uno de estos esquemas. Aprender a desarrollar tu estilo, crear una personalidad en el escenario, servir e impactar la vida de otros con tu mensaje.

El hablar en público con destreza, el poder conectar con las emociones de los demás al llevar tu mensaje es una ventaja que impactará el crecimiento de tu vida personal y profesional.

Si quieres desarrollar tus aptitudes y/o ejercer como oficio las carreras de coaching, conferencista, comunicador, escríbenos a: contacto@taniabaez.com.do y te compartiré los detalles de nuestros entrenamientos a través de La Fábrica de Speakers.

Porque no se trata solo de hablar…. es conectar e impactar. Yo #Voypormas, Voy a ti.

TANIA BÁEZ

www.taniabaez.com.do

Speaker. Empowerment. Comunicación