“Sheila” es lo que podríamos llamar una mujer exitosa; goza de un gran prestigio profesional, tiene una familia unida y estable, gozan de buena salud y financieramente tiene más de lo que requiere. En nuestra último encuentro, hablamos de su estado de ánimo. “Estoy sin energía, no tengo deseos de hacer nada… lo tengo todo y lo sé, sin embargo, no puedo disfrutarlo”, me dijo dando una bocanada al cigarrillo, que había retomado, después de 3 años de haber dejado de fumar.
Como ella, muchos pasamos por etapas en las que pareciera que nos han exprimido la última gota de entusiasmo por la vida. Y es que en esta época de hacer mil cosas a la vez, compromisos profesionales, (la conexión con la oficina 24 hrs, a través del WhatsApp, el correo, etc.) las demandas familiares, sociales, físicas, queda muy poco tiempo para uno mismo, para fomentar emociones positivas y crear momentos de valor.
Uno de los principales retos del ser humano de estos tiempos es mantener el Equilibrio entre los diversos roles que le toca desempeñar y es vital para tu salud, que intentes crearlo. Es cierto que hay momentos en la vida, en que debemos enfocarnos más en el desarrollo de un proyecto profesional, pero ello no quiere decir que nos extralimitemos, dejando a un lado lo que en esencia nos motiva a querer más, a ser mejores y propiciar el desarrollo.
¿Sientes que estas en esa fase de cansancio extremo donde nada te produce ilusión y ganas?
¿Has sentido culpa por “abandonar” con frecuencia a las personas importantes de tu entorno por ese proyecto de trabajo que te ha “secuestrado” largos días y horas?
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo que te hace feliz, que te hace reír, emocionar?
¿Qué ventajas traería a tu vida incorporar un plan de acciones que te conduzcan de modo equilibrado por las diversas áreas de tu vida? Muchísimas, ¿verdad?
¡¡Pongamos Manos a la obra!! Trabajemos por ese balance que propiciará traer de vuelta, la vitalidad, el compromiso, la pasión y satisfacción que requerimos para atender nuestros diversos roles.
1- AGENDA TUS CITAS PERSONALES CON EL MISMO RESPETO CON QUE HACES LAS PROFESIONALES: Si tu hobbie es “volar aviones a control remoto” y eso despeja tu mente y renueva tus energías, cuando estés planificando tu agenda, pon el día y hora en que dedicarás ese espacio para ti y respétalo. Igualmente, el almuerzo pendiente con esa amiga, tus horas de ejercicio… etc. Todo lo que sea IMPORTANTE para ti, aún no sea de trabajo, colócalo en tu agenda y no lo sacrifiques, ante el primer intento.
2- DESCONECTATE: Regálate breaks de desconexión varias veces al día. Empieza por apagar el cel, la computadora por 5 minutos y ofrecerte en ese intervalo, música que te guste, o cerrar los ojos y apreciar el silencio.
Intenta desconectarte al menos un día en la semana, de todos los aparatos que te mantengan apegado a las situaciones laborales que debes enfrentar día a día. En la medida que lo hagas, verás que es posible… y que no pasa nada.
3- PROGRAMA UNA SALIDA DIVERTIDA CADA X TIEMPO: Si tu agenda profesional es muy demandante, necesitarás al menos una vez por semana crear una actividad que te aísle de ese stress y que te transporte a otro espacio/grupo donde puedas abordar otros temas. ¿Qué disfrutas? Bailar? Cantar? ¿Qué tal inscribirte en zumba, una vez por semana en las noches? ¿O unas clases de canto? ¿O hacerte miembro de un club de vinos con degustaciones periódicas? ¿Clases de cocina? ¡Identifica lo que te divierte y vete a gozar haciéndolo!
4- PLANIFICA TIEMPO PARA EJERCITARTE: El ejercicio es vital para conectar con la alegría, aumentar tus niveles de energía y combatir el stress. El día tiene 1440 minutos, ¿cómo es que no puedes disponer de 45 para una actividad que solo aporta valor a tu vida?
5- DESARROLLA EL SENTIDO DE LA APRECIACIÓN: Cuando estamos en la oficina, soñamos con estar en el chase lounge frente al mar, cuando llegamos al Mar, nos conectamos con las situaciones de la oficina, pareciéramos estar danzando al ritmo de: “ni contigo ni sin ti, tienen mis penas consuelo…” Es como que vivimos en un estado donde permitirnos apreciar los instantes que conforman el ahora no estuviera permitido. Ejercitar el sentido de la apreciación, nos permite aquilatar situaciones que muchas veces pasamos de largo.
¿Qué tal si la próxima vez que esa mente sale disparada para otro momento y lugar que no es el que estás viviendo, comienzas a ponderar el “Aquí y Ahora”? Mirar el paisaje que se te ofrece hermoso; el abrazo que acaba de regalarte tu hijo; El sonido de la brisa, ¡la llamada que esperabas para confirmar ese negocio que soñabas concretizar! Lo que está aconteciendo es TU momento. Ya habrá tiempo posteriormente para “ocuparte de otras cosas”. Es tu aquí y es Tu ahora, percibelo, vivelo, agradecelo…
¡Hasta aquí cinco puntos que de seguro podríamos seguir ampliando! La próxima vez que sientas ese cansancio, o esa culpa por excederte en un área de tu vida, piensa:
1-¿Cuál seria el precio a nivel de Salud / familiar/ personal/ socialmente que pagaría si sigo orientando mis esfuerzos a solo un área de mi vida? -Contesta cada área de manera individual-
2- ¿Qué gano en cada aspecto, si intento propiciar un balance?
Después de encontrar tus propias respuestas, ahora falta que pongas la intención e incorpores estas cinco acciones… ¡y descubras por ti mismo otras que te funcionen para vivir la vida con la calidad que mereces!