5 Razones que pueden condenarte al fracaso.

Es cierto. No es fácil. No voy a venderte ilusiones.
Emprender y encaminar con éxito un negocio es una tarea ardua.
Producir el contenido, vender, distribuir, saber de marketing, de finanzas, de ventas, hacer networking, celebrar con los aciertos, lidiar con los fracasos, son solo algunas de las múltiples tareas que ha de asumir quien decida buscar el éxito en lo que realiza.

Y sé por experiencia, que por añadidura todo ello trae stress, dudas e incertidumbre, pero que no necesariamente este tipo de circunstancias son las que inducen al fracaso, más bien es la ACTITUD que asumimos ante ellas lo que lo determina.

Aquí varias de esas excusas que se esconden tras una actitud derrotista, sustentada en el miedo a reconocer nuestra propia capacidad y potencialidades.

 

1. No tengo dinero… Es necesario el dinero, pero no imprescindible. Hay centenares de historias de emprendedores que han empezado desde cero y tuvieron un éxito extraordinario. Steve Jobs es uno de los más famosos, o Jeff Bezos, fundador de Amazon quien empezó sin nada, aunque sobretodo, mucho atrevimiento. Tras graduarse en Princeton, Bezos empezó a trabajar en Wall Street llegando a convertirse en el vicepresidente senior más joven de la firma de inversiones DEShaw. Dejó la seguridad de un empleo bien remunerado y estable por empezar su propia empresa. Lo dejó todo atrás y en el garaje de su casa empezó a construir la que ahora es la empresa más importante de comercio digital del mundo.

En el Mercado hispano hay muchos testimonios mas, siendo uno de los conocidos la historia de Andrés Moreno el creador de Open English, quien estuvo muchos años en California buscando inversionistas. Muchas veces durmiendo en un sofá gracias a sus amigos que por solidaridad le buscaban espacio para dormir. Narra que en muchas ocasiones la empresa estuvo a punto de quebrar, que lidió con decenas de fracasos.

2. Quieres complacer a todos: Si pones como prioridad lo que desean los demás, bailarás al ritmo de sus necesidades y no de las tuyas. No hay ninguna fórmula que garantice que todos estarán contentos independientemente de las decisiones que tomes y como no las hay entonces, ¿No sería más inteligente que te enfoques en que quieres, para qué lo deseas y tomes tus propias decisiones, independientemente de lo que quieran otros?

¿De quién es el sueño?
Entonces, quien mejor que el/la dueño/a para asumirlo y defenderlo de opiniones ajenas?

3. Evitas que te critiquen: ¡Ay los críticos! Muchas veces es gente que no se atreve a hacer lo que haces y escogen la crítica, una de las vías más fáciles para acercarse a quienes sí se lanzaron detrás del objetivo. ¡Lo grande es cuánto suelen afectarnos! Fíjate que si en redes sociales generas 20 comentarios positivos y dos negativos, sueles enfocarte más en esas que son las menos que en las demás. Críticas, siempre habrán, lo importante es que nos movamos a pesar de ellas. Que hagamos lo que nos toca, que no nos desenfoquen. Aprende a convivir con ellas porque mientras más reconocimiento logres, más críticas despertarás.

4. Te escondes en tu timidez: No te gusta socializar. No eres de hacer amigos… no sabes iniciar una conversación. No te gusta vender. Y ante las amenazas de las consecuencias, respondes: ”Bueno, yo soy así”. El ser humano con inteligencia emocional, procura desarrollar habilidades que le sumen puntos para el logro de sus metas. Desarrolla nuevas capacidades que lo ayuden a superar aquellas limitaciones que frenen su evolución.

Nadie es de una manera para siempre…todos podemos cambiar, sobre todo si nos enfocamos en las cosas buenas que vamos a alcanzar tras modificar esos patrones de conducta que nada suman.

5. Esperas por el momento perfecto: Te lo digo desde el inicio: NO EXISTE. Hay momentos con mejores condiciones que otros,pero perfectos, no los esperes! No llegan, se crean!

Hay una amiga artista que pospuso su lanzamiento hasta bajar unas libras, posteriormente, hasta encontrar una disquera, más tarde hasta mudarse de ciudad…el tiempo pasa y sigue buscando el momento ideal. Mientras, otros ya van lejos, mientras ella espera, ellos se le adelantaron en el mercado.
Define claro lo que quieres, para qué, los recursos que necesitas, haz un plan de acción y pon fecha… ¡entonces arranca!. Las caídas, los aciertos, te llenarán de aprendizajes. Ya de por si eso es ganancia. El momento perfecto nunca llega, eso es lo es lo único seguro.

El camino del éxito es empinado. Es como subir una cuesta con giros imprevistos, descensos abruptos. Pero de igual modo hay llanuras apacibles con vistas que te llenan de emoción.

Prepárate con la mejor coraza para protegerte y llevarte adonde quieres estar: una actitud optimista, confiada y decidida a persistir hasta lograr lo que está destinado para ti.

¿Coméntame si has lidiado con algunas de estas 5 excusas?
¿Qué te funcionó para superarlas?
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